Si algún día me convierto en millonario y me decido a coleccionar coches, sin duda éste se llevará la palma. Desde el primer día en que el RS500 salió a la venta, se convirtió en un coche de culto, siendo muy habitual verlos usados a precios muy por encima de su coste original.
Antes de que Ford tuviera listo el Sierra RS Cosworth original, ya se planeaba fabricar una versión aún más preparada, el que sería el RS500. La razón era tan simple como producir un coche que en su versión de carreras fuese imbatible en las competiciones de turismos. Los coches tipo “Evolución” no eran, ni hoy en dia tampoco, admitidos por la FIA para competir en rallyes, pero sí en circuitos, en un intento de dar un mayor espectáculo a este tipo de competiciones.
Los expertos en homologación de Ford Motorsport, liderados por John Griffiths, tomaron nota de todas las regulaciones impuestas en los Grupo A, y con ellas en mente, idearon una serie de cambios legales en el Sierra RS Cosworth original que lo hiciesen aún más competitivo. Los coches podían tener modificaciones aerodinámicas y mecánicas, pero aún así debían estar muy cercanos al coche original.
Debido a que el Sierra iba a ser renovado en 1987, Ford se encontraba con que debía tener listos los 500 coches evolucionados antes de esa fecha ya que no podría usar la cadena de montaje del nuevo Sierra, ante lo cual ideó una pequeña estrategia que fue permitida por la FIA.
SE GUARDARON 500 UNIDADES PARA SU EVOLUCIÓN
En lugar de fabricar los 5.000 coches de homologación del Sierra RS Cosworth original, y posteriormente los 500 evolucionados, se fabricaron 5.500 coches “normales”, dejando almacenadas 500 unidades para una posterior evolución en el verano de 1987.
POTENCIA Y ESTABILIDAD.
Había dos objetivos principales en el desarrollo del nuevo RS500, uno era el proporcionar al coche el potencial para desarrollar cifras de potencia mucho mayores, y en segundo lugar, dar al coche mayor estabilidad aún en un circuito a altas velocidades, por lo que se incrementaría la carga aerodinámica.
LUGAR DE FABRICACIÓN.
Aunque el coche estaba ya previsto, no se había trabajado en sus especificaciones hasta mediados de 1986. En ese momento, Mike Moreton, una vez terminado el trabajo en el desarrollo del RS200, recibió una llamada del amigo Stuart Turner para desarrollar un nuevo proyecto de homologación, el RS500 ya estaba sobre la mesa.
El trabajo incluía encontrar gente para desarrollar el coche, encontrar proveedores para las nuevas piezas, y probablemente la tarea más dificil, encontrar una fábrica que se hiciese cargo de llevar a cabo todas las modificaciones sobre los 500 Sierra RS Cosworth originales. Para este cometido se recurrió a la fábrica de Aston Martin en Tickford. El diseño de la nueva aerodinámica se realizó en Alemania del Este, por Lothar Pinske. En lo que respecta a los proveedores, Cosworth se encargó del motor, desarrollando el motor YBD, mientras que los elementos aerodinámicoa fueron fabricados por Phoenix en Alemania, los mismos que desarrollaron los del coche original.
Antes de encargar el proceso de montaje a Aston Martin, se recurrió a la planta de Ford en Genk, quienes se encargaron del Sierra Cosworth original, y a la planta de Karmann, quienes se encargaban de los XR4Ti, pero finalmente el trabajo fue para Aston Martin dado que ya habían montado ellos los Capri Tickford.
TRES COLORES, AUNQUE LA MAYORÍA NEGROS.
En un principio se planteó la posibilidad de realizar los 500 coches en un sólo color exclusivo, se hablaba de un gris Strato, pero la orden llegó un poco tarde a Genk, donde se fabricaban los coches, ya que estaban en la recta final de terminar las 5.500 unidades, por lo que se intentó al menos que todos fuesen de color negro. Finalmente también hubo unidades blancas y gris lunar, pero la mayoría serían de color negro.
CAMBIOS IMPORTANTES RESPECTO AL RS.
Desde un principio, Ford Motorsport tenía claro que el coche de calle no podía ser muy diferente al original, para minimizar los posibles efectos de pérdida de fiabilidad y durabilidad del producto de calle, pero al mismo tiempo, era muy importante que el coche tuviese todo lo necesario para poder llegar a la potencia necesaria en la pista de carreras.
Comparado con el Sierra RS Cosworth original, el RS500 tenía estas nuevas especificaciones:
- Un motor modificado, cuyas características incluían un bloque reforzado, un turbo más grande (Garrett T04 en lugar del T03), ocho inyectores en lugar de cuatro y electrónica modificada.
- Un intercooler más grande y de mayor capacidad para refrigerar lo suficiente el motor, según los nuevos requerimientos.
- Suspensión trasera modificada.
- Spoiler o defensa delantera más baja y ligeramente modificada para favorecer la entrada de aire al intercooler.
- En el alerón posterior se instaló un pequeño “flip”, así como un segundo alerón, de menor tamaño, instalado sobre el portón trasero.
Lo verdaderamente importante de todo esto es que era totalmente legal respecto a la homologación, y a su vez permitía a Ford disponer de un vehículo preparado para ser evolucionado a unos niveles abrumadores de potencia. Aunque el modelo de calle sólo desarrollaba 20 cv. más que el original, en la versión de competición se llegaba a los nada despreciables 550 cv. sobre los 340 cv. del Grupo A.
SEIS SEMANAS DE TRABAJO INTENSO.
Aston Martin Tickford sólo disponía de seis semanas consecutivas para montar los 500 coches. Cuatro coches fueron utilizados como prototipos, diez más fueron fabricados en Bedworth entre Abril y Mayo del 87 para comprobar si el modo de fabricación escogido era correcto.
Se tenía pensado empezar su fabricación en serie el 15 de Junio, aunque finalmente el primer coche fue montado el 23 de Junio, cinco más el 24 y 25 de Junio, y el verdadero montaje en serie comenzaría el 6 de Julio. Para entonces Tickford había preparado cuatro mini-líneas de producción, cada una de ellas capaz de montar cinco o seis coches al día. Mike Moreton recuerda el “pique” sano que había entre estas pequeñas cadenas de montaje para cumplir con el plazo impuesto, lo que dió como resultado una producción diaria de 28/29 coches completados.
Cabe destacar que los motores que estaban instalados en estos Sierra de origen era el YBB que montaba el sierra original, este motor era sacado por completo junto con la caja de cambios y se preparaba para ser enviado a Cosworth, donde eran revisados y comprobados, para luego volver a ser enviados a Ford Genk y para ser instalados en el aún no anunciado Sierra Cosworth de 4 puertas.
Los nuevos motores YBD, fabricados y terminados en la factoría Cosworth, eran entonces montados en la Borg-Warner y reubicados en el coche junto al intercooler de mayor tamaño, luego se trabajaba en las suspensiones, los nuevos aditamentos aerodinámicos y, finalmente se le ponían al coche los distintivos especiales de RS500.
Finalmente, a los coches terminados en la cadena de montaje se les trasladaba a un almacén contiguo y eran aparcados uno junto a otro a la espera de ser revisados, días más tarde, por inspectores de la FIA.
VOLARON DE LOS CONCESIONARIOS.
En 1986, los ejecutivos de ventas de Ford estaban preocupados, dado que no preveían buenas ventas del modelo original. Muchos pensaban que iba a ser un rotundo fracaso. Pero a mediados de 1987, en plena producción del RS500 ya no pensaban lo mismo… Por aquel entonces los 5.000 Sierras RS Cosworth estaban todos vendidos, el coche había demostrado ser un ganador en circuitos y en rallyes, debido a esto, intuían que las ventas del RS500 serían muy buenas.
La realidad fue que el coche apenas pisó los concesionarios. El primero fue fabricado el 23 de Junio del 87, el número 100 se terminó el 6 de Julio. La presentación oficial del coche se hizo el 22 de Julio. El último de los RS500 fue completado el 30 de Julio y la homologación fue emitida el 1 de Agosto de 1987. Pues bien, ¡¡¡a finales de Agosto Ford tenía que decir a sus clientes que ya no quedaban coches en venta!!!.
FALSIFICACIONES.
Debido a lo anterior, muchos clientes potenciales se quedaron sin coche, por lo que durante algún tiempo fue muy habitual el “camuflar”, “disfrazar” o “falsificar” (como quiera llamarse) a Sierras RS Cosworth originales con los kits aerodinámicos del RS500 y sus distintivos, pero sin ninguna otra modificación, y eran vendidos como tales a los pobres e inocentes compradores que no sabían distinguir la diferencia.
La cosa fue tal, que en un hecho sin precedentes, Ford facilitó la lista oficial de fabricación de Aston Martin Tickford a una serie de personas, a fin de que la veracidad de un RS500 pudiese comprobarse.
Una cosa más: todos los RS500 fueron fabricados con el volante a la derecha.

















Comentarios recientes